divendres, 20 d’abril de 2012

Sonet anònim


Zurbarán 1637


"No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.


Tu me mueves, Señor; muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido;
muéveme ver tu cuerpo tan herido;
muévenme tus afrentas y tu muerte.


Muéveme, al fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.


No me tienes que dar porque te quiera;
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera."


Sonet anònim publicat a Madrid el 1628

En Josep Maria Terricabras indica que aquest popular sonet sobre l'amor desinteressat a Déu fou vist amb recel per l'ortodòxia, i afegeix que el que diu és encara moderat en relació al que diu la primera epístola de Joan, 4, 18, que no accepta el sentiment de temor: "Perquè el temor suposa un càstig, i aquell qui tem no és perfecte en l'amor."