Alguns comentaris de José Antonio Marina sobre la sensibilitat (La Vanguardia, suplements Es del 27 de juny i del 4 de juliol de 2009; gràcies, Àngel Castiñeira, per indicar-ho...)
"Es sensible quien experimenta los sentimientos adecuados, quien se siente afectado por aspectos relevantes, significativos o valiosos de la realidad."
"Insensible es quien no se conmueve ante hechos o experiencias que deberían afectarle. (...) Tomás de Aquino dedica un artículo de la Suma Teológica a explicar que la insensibilidad, entendida como la incapacidad de disfrutar de lo sensible o de interesarse por ello, no es sólo un defecto, sino un vicio. Y algo parecido dice de la "dureza de corazón", del corazón empedernido, incapaz de compadecer o amar."
"Sensibilidad es, pues, tener los sentimientos adecuados, y estos pueden ser morales y pueden ser estéticos."
"Tres casos de insensibilidad moral: la inhumanidad, es decir la falta de compasión ante el dolor humano; la ingratitud, la falta del sentimiento adecuado ante un favor recibido; la indiferencia ante un acto de injusticia. Los sentimientos adecuados son la compasión, la gratitud y la indignación."
"La sensibilidad permite disfrutar, interesarnos, apreciar lo valioso. Nos capacita para captar las riquezas de lo real, valorar el matiz, comprender los sentimientos ajenos, percibir las diferencias, juzgar adecuadamente."
"La sensibilidad estética no hace mejores a las personas. (...) Los jerarcas nazis que se extasiaban con las interpretaciones de las óperas de Wagner eran insensibles a los gemidos de los judíos."
"Schiller, en sus famosas Cartas sobre la educación estética, (...) consideraba que la sensibilidad estética era necesaria para la perfección humana."
"El arte responde a la necesidad de crear cosas que se experimentan como bellas."
"La sensibilidad estética (...) parece liberarnos de la finitud por un momento. La belleza, decía Nietzsche, es una promesa de felicidad. Tiene algo de anticipación de una realidad más poderosa, por eso no es de extrañar la frecuencia con que la experiencia estética se confunde con la experiencia religiosa. "La belleza de los cielos proclama la gloria de Dios", dice un salmo."